Turismo Comunitario

Habemos, sin duda, pocos afortunados que podemos conocer, recorrer y aprender de comunidades rurales campesinas e indígenas del Ecuador. Son sus formas de organización social, sus saberes y espiritualidad, sus formas de vida familiar y su rico patrimonio ancestral lo que las caracteriza y las convierte en únicas y fascinantes.

Sus tradiciones, costumbres y hábitos, que en algunos casos se mantienen intactos a pesar del paso del tiempo y del bombardeo de marketing consumista de la actualidad, se manifiestan en su rica diversidad de criterios y acciones que, a diario, alimentan nuestro vivir y nos mantienen juntos.

Son sus emprendimientos económicos comunitarios los que nos enseñan que es posible soñar con sistemas sociales justos, solidarios e incluyentes, más allá de palabras bonitas, en la práctica, en el diario vivir.

En estos pueblos y comunidades, surge y se desarrolla el turismo comunitario del cual, como se habrá leído ya en numerosos portales, sitios y páginas de internet, existen muchísimos conceptos y definiciones. No desmerecemos ninguno de ellos y tampoco exaltamos alguno, simplemente afirmamos que para entenderlo es necesario e imprescindible vivirlo. Eso es, vivirlo. Es compartir una noche de cuentos, ritos y leyendas en el hospedaje familiar de una comunidad en los andes a 3500 metros de altura; es recoger jaibas temprano en la mañana con alguna familia costera o participar en el ritual amazónico del ayahuasca; es disfrutar todo ello como buen viajero y sentir la alegría y la confianza de saber que, parte de los costos que asumimos como viajeros, se reinvierten en planes y programas en beneficio de la comunidad que visitamos. Es disfrutar de días hermosos, únicos y fascinantes con la certeza de que, además de entretenernos, aprendemos a valorar la cultura ancestral de esos pueblos y ayudamos a mejorar, de verdad, sus condiciones socioeconómicas y su calidad de vida, términos, por decirlo menos, tan prostituidos en la actualidad.

Queremos con este esbozo de artículo sembrar en toda la gente, en nuestra gente, la semilla que nacerá para fortalecer nuestro espíritu de solidaridad y reciprocidad con nuestros hermanos campesinos, indígenas, “mestizos”, afroecuatorianos y montubios, para decirnos y decir: ¡Sí!, viajamos, visitamos, conocimos, aprendimos, ayudamos y regresamos; más vivos, más consientes, más solidarios, más justos, más hermanos.

Vivamos, la rica experiencia de un turismo responsable y sostenible, vivamos el turismo comunitario.

Recomendamos visitar www.redpakarinan.com y www.turismosaraguro.com para conocer, desde lejos, un poquito más.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s